El salmón, un súper alimento para nuestra dieta diaria

Los nutricionistas no lo llaman “alimento del cerebro” por nada. El salmón contiene un compuesto crucial llamado ácido docosahexaenoico, que ayuda a mantener el sistema nervioso central en perfecto estado, sin mencionar todos los beneficios que este pescado proporciona a nuestro corazón y metabolismo.

Como una rica fuente de ácidos grasos poliinsaturados Omega-3, comer salmón tiene una gran cantidad de ventajas . Consumiendo este pescado, se obtienen beneficios como:

  • Reducción de la inflamación: los ácidos grasos Omega-3 en el salmón aumentan la fluidez de la membrana celular, lo que ayuda a inhibir la inflamación.
  • Ayuda para quemar grasa: los Omega-3 también pueden mejorar el metabolismo de las grasas y reducir la producción de triglicéridos en su cuerpo.
  • Desarrolla la inteligencia en los jóvenes: el DHA en el salmón es un componente estructural importante del sistema nervioso central y las retinas. Un estudio estadounidense descubrió que el salmón es uno de los tipos de pescado que podría proporcionarle a un niño 3.2 puntos de CI adicionales a los 9 años si se consume durante el embarazo.
  • Contro del azúcar en la sangre y la presión arterial: las investigaciones han demostrado que los péptidos bioactivos en las proteínas del salmón pueden ayudar a mantener estos niveles bajo control.
  • Protección del corazón: comer salmón regularmente puede mejorar sus niveles de lípidos y reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Una de las dudas que asaltan a muchas mujeres embarazadas es si el salmón es un alimento saludable para su estado, dado el nivel de grasa que contiene y su cantidad en metilmercurio, un tóxico que se encuentra en los pescados y se acumula en el sistema nervioso humano. Sin embargo, se ha demostrado que los riesgos durante el embarazo de consumir pescado son menores que el no hacerlo en absoluto, ya que contienen muchos otros nutrientes saludables y necesarios para la gestación. El truco: consumir este alimento en cantidad de dos a tres raciones por semana, y por supuesto incluir el salmón en la dieta del embarazo como una de las mejores opciones.

Ante la duda de si consumir este producto pescado en alta mar o criado en cautividad, la realidad es que no hay mucha diferencia en cuestión de nutrientes; quizá una diferencia en sus ácidos grasos, más altos en el salmón cautivo. Y si conviene comerlo fresco o enlatado, ya sea crudo, ahumado o preparado de cualquier otra forma, también se ha demostrado que no incide en su composición. Estamos, sin duda, ante un alimento rey que no debemos olvidar si en verdad queremos comer de forma saludable.

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